Viajar a Filipinas
viernes, 8 de agosto de 2014
El comienzo del viaje
Este blog lo escribiremos entre Leticia y Alfredo, que viajamos a filipinas en agosto de 2014 por nuestra luna de miel. Nuestro primer destino fue Sibulan, cerca de Dumaguete en la isla de Negros Oriental, donde estaban los padres de Alfredo. Esperemos que os sirva de ayuda a todos los que viajéis a estas islas tan paradisíacas.
Nuestro viaje comienza el día dos de agosto de 2014 en el aeropuerto de Madrid. Cogimos un vuelo de Emirates Airlines (en la foto podéis ver el curioso uniforme que llevaban las azafatas) hasta Dubai. El vuelo fue muy tranquilo. A Leti la comida que sirvieron le pareció regulera, aunque a mí me encantó. Eso sí, los dos coincidimos en que la atención de los azafatos y azafatas fue excelente. En estos vuelos puedes pedir lo que quieras ya que la comida y bebida van incluídas con tu billete (a excepción del champagne).
El avión era un Boeing 777-300ER, tenía pantalla en cada asiento y un enchufe de dos patillas planas de 110v y con la clavija diferente donde enchufar tu móvil, tablet o portátil, por lo que tuvimos que pedir un adaptador que una azafata nos dejó gratuitamente.
Nuestra intención era matar las horas eternas del trayecto viendo series en el portátil (íbamos cargados con Arrow y Stargate), pero los propios asientos contaban con una pantalla táctil donde podías elegir un montón de series, películas y juegos, además de cámara frontal, trasera e inferior del avión (con ella vimos el despegue y el aterrizaje en directo). La pena fue que doblada al español sólo había un número limitado de películas. Unas pocas más si contabas con las dobladas al español latinoamericano. Si tenéis un vuelo reservado con esta compañía, desde este enlace podéis ver la programación que tendréis.
Llegamos a Dubai seis horas después con una temperatura de 39 grados. El aeropuerto de esta ciudad es enorme y por todo lo alto. Con palmeras dentro del propio aeropuerto y mapas interactivos para orientarte dentro del recinto.
Nuestro próximo vuelo salía 2 horas después por lo que no salimos fuera del aeropuerto (a la vuelta a España nos esperaba un transbordo de más de 10 horas en Dubai por lo que sabríamos que tal es la ciudad en unos 20 días). Por lo poco que pudimos informarnos en internet, en los Emiratos Árabes tienes que tener cuidado con darte la mano o besarte en público (como mucho se permiten besos en la mejilla) y con dirigirte a la esposa de alguien si no quieres tener problemas. También es recomendable que las mujeres vayan tapaditas para no llamar mucho la atención (sobretodo en centros comerciales). Aunque no hace falta taparse la cabeza. Tan solo ir de forma discreta.
Tras cruzar todo el aeropuerto, llegamos a la terminal donde cogeríamos nuestro siguiente vuelo de Emirates Airlines en dirección Manila. Esta vez, la sala de espera estaba plagada de filipinos y sólo éramos 4 ó 5 personas con cara de ser de algún otro país.
Esta vez subimos a un avión más moderno con mejores pantallas táctiles y mandos que parecían una PSP. Debía ser un modelo superior al que tuvimos cuando volamos desde Madrid. Tuvimos un pequeño problema con una chica filipina que se había sentado en nuestro asiento (habíamos elegido ventanilla) y tenía humor de pocos amigos, pero pasamos de ella y nos sentamos en los asientos de al lado. No queríamos empezar las vacaciones discutiendo. Más tarde, cuando las azafatas la hablaban para ofrecerla comida/bebida nos dimos cuenta de que la chica era igual de antipática con todo el mundo. Por suerte este caso fue una excepción y el resto de filipinos con los que tratamos fueron encantadores.
Al llegar al aeropuerto internacional de Manila (22:30h hora local), recogimos las maletas tras una larga espera y cambiamos 100€ en pesos filipinos (el cambio en el aeropuerto era 1€=56 pesos filipinos[PHP]). Cambiamos solo 100€ porque nos dijeron que fuera del aeropuerto la tasa de cambio era mejor. En el resto de sitios el cambio era 1€/57php o 1€/58php.
En el mismo aeropuerto nos hicimos con unas tarjetas de prepago para móviles de la marca GLOBE que nos permitían tener internet ilimitado durante un mes por 1000php (unos 16€). Así nos asegurábamos estar conectados vía mail/whatsapp para poder dar envidia a nuestros amigos españoles, y además para poder consultar todo lo que necesitásemos en nuestro viaje.
A la salida del aeropuerto, cogimos un minibus gratuito que nos llevaría a la terminal nacional desde el que al día siguiente (7:00h) saldría nuestro vuelo a Dumaguete (isla de negros Oriental). En un puesto de recepción del aeropuerto nos recibieron cantando LITERALMENTE. Fuimos a preguntar la dirección en la que ir y un dependiente muy simpático se puso a cantarnos para indicarnos el lugar.
En el aeropuerto todo el mundo estaba durmiendo por el suelo en cualquier rincón, por lo que apilamos nuestras maletas e hicimos lo mismo hasta que abrieron la mesa de facturación de Cebu Pacifics para nuestro vuelo a las 5 de la mañana.
El vuelo duró poco más de una hora, y cuando aterrizamos en Dumaguete nos golpeó la ola de calor húmedo que nos acompañaría durante las próximas 3 semanas. Mis padres estaban esperándonos a pie de pista (es increíble lo permisivos que son en filipinas) y tras recoger nuestras maletas partimos hacia el barrio de Magatas en Sibulan. Tendríais que ver cómo es el tráfico en filipinas. Vimos ciclomotores con 7 personas subidas encima circulando por la carretera y sin casco. En este país nadie usa casco y no hay señal que valga. Continuamente usan la bocina para avisar por donde van y el tráfico es una anarquía absoluta.
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